METLALTOYUCA

LIENZO DE METLALTOYUCA

Diccionario de elementos constitutivos de los glifos y personajes

Investigación: Carmen HERRERA (DL-INAH)

Tratamiento de imágenes: Rossana CERVANTES
Voz: Alfredo RAMIREZ CELESTINO (DL-INAH)



Bajo el nombre de "Lienzo de Metlatoyuca" se encuentra un lienzo mexicano en el Mankind Museum, el museo etnográfico del British Museum, registrado con el número Add.Mss.30088 (de la Colección Egerton-Stevens). En su conocido catálogo de documentos pictográficos mesoamericanos, Glass le da el nombre alternativo de "Códice de Huauchinango" (núm.199), motivado quizás por la primera noticia que Adela Breton escribió sobre él en 1920.

La información que nos proporcionó el análisis gráfico de sus imágenes nos reveló que este Lienzo fue elaborado por algún pueblo que remontaba sus orígenes varios siglos atrás. Sus antepasados seguramente habían salido de Chicomoztoc, ya que en algunos de los linajes hay insignias características de los grupos chichimecas, pero todos ellos compartían puntos de referencia: un territorio común delimitado por las fuentes de agua, los caminos y los emplazamientos de las poblaciones, así como el tipo de relaciones que tenían los linajes entre sí. Se trata entonces del acta fundacional de una identidad, anclada en una historia y un espacio comunes.

2. Descripción física y antigüedad del documento.
El Lienzo está formado de dos tiras de algodón, de .52m de ancho por 1.80m de largo, cosidas a lo largo, de forma que juntas miden, en promedio, 1.04m. Por el ancho de cada tira sabemos que se trata de piezas tejidas en un telar de cintura en el que se empleó un solo hilo para la urdimbre y dos para la trama. El ligamento del tejido se conoce con el nombre de sarga, técnica empleada desde tiempos prehispánicos, y como el grueso del hilo es irregular, en ocasiones se acentúa la textura ligeramente rugosa de la sarga. La tejedora eligió un diseño en forma de rombos, quizás previendo la utilización de la tela, ya que la regularidad geométrica muy bien pudo servir de guía para la disposición de las figuras que se planeaban dibujar. La calidad del tejido es excelente, aunque en las orillas, particularmente en la parte inferior, se ha perdido un poco la presión del ligamento y se desdibujan las formas romboides fuertemente compactadas en el resto de la tela.
Se usó sólo un lado de la tela para pintar los 88 glifos, 79 personajes y cuatro tipos de lazos gráficos de los que se compone este documento. Las figuras se distribuyen equilibradamente en toda la superficie del Lienzo, gracias a los glifos que organizan el espacio, los glifos agrandados: el río, los caminos, y un margen recortado por glifos toponímicos. El peso de la composición, sin embargo, se desarrolló alrededor del centro, formando una zona cuyo ancho abarca casi el 60% de la superficie.
Tres bandas ennegrecidas a lo largo y una a la mitad de la tela son los índices del polvo que se acumuló en los dobleces del Lienzo durante el tiempo en el que se guardó doblado. Como no hay desgarres en los pliegues, parece haber sido manejado con sumo cuidado, pero tiene cuatro orificios equidistantes del centro, dos en el extremo superior y los otros dos en el inferior -apenas perceptibles por la restauración que se hizo de él en 1992. Por su posición, estos orificios debieron hacerse después de los dos primeros dobleces, uno a lo largo y otro a lo ancho, y aunque no son enteramente iguales, quizás se deben al empleo de algún tipo de broche que quedó oculto tras los siguientes dobleces. Unas manchas de humedad impidieron que se conservara la marca del siguiente pliegue a lo ancho, y lo obscuro de las bandas laterales permiten pensar que el último doblez fue a lo largo. La tela ahora está amarillenta, pero en general, su estado de conservación es muy bueno y se guarda extendido en un soporte especial. Sólo se ve un orificio minúsculo en el topónimo que está en el extremo superior izquierdo (M_A_01), que no afecta su visibilidad; en cambio, algunos trazos que fueron pintados sobre la costura de las dos tiras, al centro, se perdieron porque se ve un hilo sobrepuesto en el glifo M_E_34.
El otro soporte material, el de las figuras, también nos recuerda las elaboradas técnicas inventadas y usadas por los mesoamericanos para obtener los colorantes, pigmentos y mordientes necesarios para pintar sobre algodón. Aunque no contamos con el análisis químico de los materiales usados en el Lienzo, es muy probable que se hayan empleado tintes vegetales. Los colores son los cinco colores básicos de la paleta indígena: el negro, quizás negro de humo, con el que se delinearon todas las figuras, se usó también como el color de algunos elementos y en el hachurado que dibuja la textura del pelaje de los animales. El blanco, que es el efecto provocado por la ausencia de color al interior de la línea negra; el rojo, que el paso del tiempo ha deslavado, y que ahora se ve en tonos que van del bermellón al rosa; y los dos colores más firmes, el amarillo, en tonos ocres, y el azul. Con ellos se obtuvieron dos tonalidades de verde, uno que en ocasiones casi se confunde con el azul, y otro con más amarillo, tal como se ven actualmente. La tela no tiene rastros de alguna preparación especial, y a pesar de la irregularidad de la superficie, por el tejido de sarga, fue un gran tlàcuilô quien lo trazó y pintó, porque el dibujo es firme y cuidadoso en los detalles. Hay que destacar que la línea no tiene un solo grosor, algunos contornos son más gruesos que los diseños internos, pero la variación no parece tener otro propósito que el de dar forma y enmarcar las áreas cubiertas de un color uniforme. Este manejo de la línea, junto con la ausencia de sombreado son de las características formales más frecuentes en los documentos indígenas que mantienen el estilo elaborado desde tiempos prehispánicos.
Saber, sin embargo, en qué época fue hecho el Lienzo, únicamente se puede inferir de los rasgos estilísticos antes mencionados y de nuestra capacidad para entender su contenido, porque incluso un análisis físico-químico de los materiales sólo podría emitir probabilidades sobre su antigüedad. No sabemos en qué condiciones fue realmente conservado, y como la tela se encuentra en muy buenas condiciones, podría pensarse que es una copia. De serlo, tendría que haber sido hecha antes de 1870, pero es importante notar que las copias tardías suelen tener una fidelidad propia de la época de su elaboración. Como en este Lienzo no hay una deformación del contenido tradicional indígena, es muy probable que se trate de un documento elaborado en el siglo XVI por el soporte empleado, por el estilo de sus formas, por la organización de la superficie y, una razón de menor peso, porque no hay ninguna glosa en caracteres latinos. Aunque muchas de las convenciones gráficas empleadas pueden verse en documentos de siglos atrás, esta hipótesis se basa, además, en que los códices con un formato semejante al de este Lienzo que se han podido fechar y que han llegado hasta nosotros son, precisamente, de la segunda mitad del siglo XVI, el siglo en el que cambiaron para siempre las condiciones de vida de los pueblos nativos.

3. Historia del Lienzo de Metlaltoyuca.
En febrero de 1920, Breton da a conocer a la comunidad académica que el Departamento de Manuscritos del Museo Británico posee el Lienzo de Metlatoyuca y transcribe la carta que explica cómo llegó a Londres; también hace una presentación general del contenido del Lienzo y reproduce un dibujo de él en dos láminas. La carta es, hasta el momento, el único documento que nos brinda alguna información sobre el origen del Lienzo y por ella conocemos los nombres de quienes lo poseyeron entre 1865 y 1876.
El norteamericano Porter C. Bliss, autor de la carta, llegó a México en 1870 como secretario de la representación estadounidense. Bliss era un interesado en las culturas indígenas americanas, por lo que uno de sus objetivos era ponerse en contacto con personas que poseyeran objetos etnográficos y quizás fue así como conoció, a través del Juez Zerecero de la Suprema Corte, a un Coronel que había sido Subprefecto del Distrito de Huauchinango, Puebla, durante el Segundo Imperio, llamado Juan Bautista Campos, quien tras la derrota francesa pasaba por un mal momento y aprovechó la oportunidad para vender al coleccionista americano esta antigüedad indígena. Bliss mantuvo en su poder el Lienzo durante poco más de un año para luego vendérselo al agente del British Museum, Mr.Stevens, quien era un norteamericano radicado en Londres, dedicado a conseguir libros antiguos y manuscritos de Norte y Sudamérica.
De acuerdo con lo escrito por Bliss, en la carta fechada en junio de 1872 y que acompañó al documento al vendérselo a Mr. Henry Stevens, el coronel Campos le había explicado que poseía el Lienzo porque él mismo lo había encontrado durante una expedición científica dirigida por don Ramón Alamaraz en 1865. Gracias a que el Ingeniero Almaraz registró los resultados de la expedición en una "Memoria acerca de los terrenos de Metlaltoyuca", sabemos que el recorrido de esta expedición comprendió desde Tulancingo hasta la Mesa de Coroneles, el nombre de la planicie en la que está el sitio arqueológico de Metlaltoyuca. Pero Almaraz no menciona en su reporte haber encontrado un lienzo o mapa con jeroglíficos, aunque sí nos dice que quedaban restos de pintura mural en el sitio. Tampoco menciona más ídolos que el que él vio como un muerto envuelto en lienzos y el de un hombre "con los brazos cruzados y en una posición algo recogida". En cambio, leemos que Bliss escribió:
"Muchos ídolos y otras curiosidades de estas ruinas se pusieron en el Museo de México. Otros se enviaron a Europa con los efectos personales de Maximiliano. El Coronel Campos, el descubridor, conservó consigo como el trofeo más curioso un mapa de jeroglíficos que, según su explicación, fue encontrado en un arcón de piedra que servía como pedestal para un ídolo enorme en el edificio que parecía haber sido el templo principal."
Bliss declara también que el Coronel Campos retuvo el Lienzo en su poder "hasta abril, 1871, cuando, estando en urgente necesidad de dinero, me lo vendió por 200 dólares, y ahora se lo cedo a Usted por la misma suma."
El silencio de Almaraz sobre el eventual descubrimiento de un "mapa con jeroglíficos" en las ruinas de Metlaltoyuca, el hecho de que el Coronel Campos haya sido confinado en Tehuacán, de octubre de 1867 hasta fines de 1868, como castigo por su colaboración con el Imperio de Maximiliano, y el estilo de algunas formas usadas en el Lienzo permiten tener dudas sobre la exactitud del relato consignado por Bliss. Con otros argumentos, pero Haley y colaboradores desdeñan esta versión al punto de proponer que el Lienzo proviene de San Mateo Tlapiltepec, Oaxaca, un poblado del Valle de Coixtlahuaca, región cercana a Tehuacán.
Sin embargo creemos que desde el mando militar y político del Distrito de Huauchinango, puesto en el que el Coronel Campos sirvió a las fuerzas intervencionistas, no habría sido difícil para él comprar, despojar, descubrir casualmente, o incluso recibir de manos de sus propietarios este Lienzo --por las promesas que el gobierno de Maximiliano había hecho a las comunidades indígenas de restituir sus antiguos territorios; mientras que en Tehuacán, Campos fue tan sólo un prisionero de guerra. Pensamos entonces que el Coronel no le mintió a Bliss en lo relativo a la región de donde obtuvo el Lienzo, aunque las circunstancias que éste refiere en la carta no sean del todo exactas. Éste fue entonces el punto de partida para la comprensión de las imágenes que cubren la superficie del Lienzo.


Nombre

metla 88 100 %

Número de láminas:1
Número de zonas:13
Número de elementos:113
Número de formas:26
Número de elementos de los glifos:155
Número de citas:71
Número de valores fónicos de los glifos:154
Número de palabras nuevas de los glifos:2
Número de palabras expresadas por une personaje, de los glifos:8
Número de palabras no-expresadas, de los glifos:37
Número de personajes:79
Número de elementos de los personajes:256
Número de citas de los personajes:11
Número de valores fónicos de los personajes:239
Número de palabras nuevas de los personajes:1
Número de palabras expresedas por glifos, de los personajes:2
Número de palabras no-expresedas, de los personajes:1
Número de palabras en el diccionario:219
Número de raices en el diccionario:298
Número de traducciones en el diccionario:512