TEPETLAOZTOC

CODICE DE TEPETLAOZTOC

Diccionario de elementos constitutivos de los glifos y personajes

Investigación: Perla VALLE (DE-INAH)

Tratamiento de imágenes y registro de datos: Rossana CERVANTES
Voz: Alfredo RAMIREZ CELESTINO (DL-INAH)
Análisis lingüístico del vocabulario náhuatl: Carmen HERRERA (DL-INAH)



El códice.
El Memorial de los indios de Tepetlaoztoc al monarca español contra los encomenderos del pueblo, conocido también con el título de Códice Kingsborough a partir de 1912. Es un documento de carácter jurídico elaborado con el objeto de solicitar al rey la moderación de los tributos de encomienda que el pueblo estaba obligado a pagar, según la tasación de 1551 realizada en Tepetlaoztoc, situado en el área acolhua al noreste de la cuenca de México.
Descripción. Es un códice colonial, pintado probablemente en el mismo pueblo alrededor de 1554, su formato original es desconocido pero a semejanza de otros códices de la misma época, se encuadernó como un libro de 72 hojas de papel europeo, de 28.8 cm. de largo por 21.5 cm. de ancho, en su mayor parte pintadas por ambos lados, a excepción de seis dejadas en blanco, de ahí que se considere integrado por 138 láminas. En el espacio de la mayor parte de ellas se trazaron glifos y personajes correspondientes al sistema de escritura de tradición indígena del centro de México; en la composición de otras láminas se combinaron glifos y figuras con glosas en castellano del siglo XVI, y en menor número se cuentan las integradas sólo por textos dispuestos en párrafos de diferentes números de renglones y aun por frases breves.
En la composición de las láminas predominan los planos horizontales vinculados al plano vertical del extremo derecho donde se registraron personajes, glifos y la cuenta de los periodos anuales de los pagos de tributos. Es probable que en su elaboración se hayan empleado colores provenientes de pigmentos y colorantes de uso tradicional, disponiendo de una considerable variedad de matices de rojo, ocres, grises, amarillos y negro, de amplio uso para delinear las figuras y participar en el colorido de numerosos glifos y personajes. Puede observarse que la tarea del tlacuilo se iniciaba con el trazo de bocetos que le permitían cambios y correcciones; en el segundo paso se aplicaban las pinturas directamente sobre el papel europeo sin enlucido o imprimatura blanca, por lo que se advierte que las figuras de tonos más intensos se traslucen por el reverso de las láminas. Las diferentes etapas del relato registrado en el Memorial determinan variantes formales pero dentro de los lineamientos señalados. En la etapa de antecedentes históricos, del pueblo de Tepetlaoztoc, de la lámina K02_B a la K06_B, cada unidad formal y temática se integra por dos láminas, la correspondiente al reverso (láminas B) que podemos considerar en la parte superior, o a la izquierda, que continúa con la del anverso (láminas A) en la parte inferior o a la derecha. La abundancia de los glifos y personajes y la densidad del relato justificaban esta disposición dual, que va a continuarse en la siguiente sección de la historia de la encomienda de Tepetlaoztoc, de la lámina K07_A, hasta la K 35 _ B; por otra parte la secuencia de las láminas dobles permite suponer que el original del códice tendría otro formato.
A partir de la lámina K35_ B, el registro anual de tributos se redujo a una lámina, al suprimirse numerosos productos y reducirse el servicio cotidiano, hasta la lámina K38 _A. En la última sección del códice a partir de las láminas K46_ B y K47_ A, se dispone el registro del servicio cotidiano correspondiente a los pagos diarios y los totales anuales durante el transcurso de la encomienda, nuevamente con el sistema de unidades formales y temáticas dispuestas en dos láminas, que termina con la K72 _ A.
Historia del códice. Se elaboró durante los primeros años del gobierno de don Luis de Velasco, segundo virrey de la Nueva España, en 1554. Es posible que los artistas anónimos que lo pintaron hayan sido vecinos de este pueblo localizado a 7 km. de la cabecera de Tetzcoco a la que estaban sujetos, donde estuvo una de las más grandes bibliotecas o amoxcalli antes de la conquista. Es probable que el códice fuera enviado a España por conducto de un representante del cacique, los principales y el común del pueblo de Tepetlaoztoc, con el fin de presentarlo ante el Consejo de Indias, y más tarde entregarlo al rey, a quien estaba dirigido. Se desconocen los trámites legales que se hayan seguido, pero unos años después se redujeron los tributos como se solicitaba, aunque el pueblo permaneció encomendado a los descendientes de Gonzalo de Salazar. El códice quedó depositado en la biblioteca real, según consta en la relación bibliográfica de sus fondos, que formulara Pascual de Gallangos en 1638, hasta el siglo XIX cuando fue adquirido por Edward King, Visconde de Kingsborough, famoso coleccionista inglés patrocinador de la primera publicación de códices titulada Antigüedades de México. Después de su muerte, el códice ingresó al repositorio documental del Museo Británico y en la actualidad se encuentra en la institución dependiente del mismo, llamado Museum of Mankind. Posteriormente, a iniciativa del historiador mexicano Francisco del Paso y Troncoso, durante el XVIII Congreso Internacional de Americanistas de 1912, celebrado en Londres, al Memorial de Tepetlaoztoc se le asignó el nombre de Códice Kingsborough, con el fin de honrar la memoria del ilustre coleccionista. Ese mismo año apareció la primera publicación del códice en blanco y negro, editada por Paso y Troncoso, y fue hasta 1994 cuando se publicó a color con el patrocinio del Gobierno del Estado de México y del Colegio Mexiquense.
La temática desarrollada en el códice tuvo por objeto formular la solicitud de moderación de tributos basada en los argumentos más adecuados, para demostrar al rey que su petición era justa y convencerlo de que ordenara una disminución considerable de tributos en la encomienda de Tepetlaoztoc. Los argumentos debían corresponder a la legislación vigente aplicada al usufructo de la encomienda a mediados del siglo XVI, para que fueran convincentes y demostraran las numerosas infracciones cometidas por los encomenderos, lo injusto de las políticas seguidas por las autoridades y las elevadas tasaciones impuestas a los pueblos encomendados; los planteamientos de esta argumentación legal de hecho constituyen la estructura del códice, cada uno de ellos se une a las secciones que lo integran con sus diferencias formales y particulares manejos del espacio.
El códice presenta el registro del territorio correspondiente al señorío de Tepetlaoztoc desde la época prehispánica en dos mapas de la misma región, señalando linderos y dando la información cartográfica que se juzgó necesaria. De hecho el documento se inicia con los antecedentes históricos refiriéndose a la etapa inmediata anterior a la conquista española, incluye además la fundación del señorío siglos antes y la genealogía de sus gobernantes hasta el año en que se pintó el códice, por último concluye con la relación de los veinte principales que integraban la nobleza local. En el siguiente apartado se pintó la historia de la encomienda de Tepetlaoztoc desde los primeros encomenderos hasta el largo usufructo devengado por Gonzalo de Salazar; constituye un registro muy complejo de varios tipos de tributos y la denuncia de numerosas irregularidades y delitos durante más de tres décadas. La siguiente sección reúne el registro contable del servicio cotidiano, mediante un sistema de registro que permitió contabilizar minuciosamente los pagos diarios, en cantidades y productos, y los totales anuales correspondientes durante la encomienda de Salazar. Termina el códice con un texto donde se hace explícita la solicitud al rey, una vez presentadas las razones y los hechos pintados como argumentos irrebatibles, se suplica al soberano que les haga justicia y ordene la disminución de los tributos.
Antecedentes históricos del señorío de Tepetlaoztoc: de la lámina K02_ B a la K06_B. Se inician con el topónimo del pueblo y la figura de Cocopin, último señor prehispánico de Tepetlaoztoc, con la relación de los pueblos sujetos y de los tributos que le pagaban; se indica que mediante su enlace matrimonial Cocopin logró vincularse con el linaje gobernante de Tetzcoco, y con ello Tepetlaoztoc adquirió el rango de señorío; en la lámina siguiente se registró a su nieto don Diego Tlilpotonqui, como sucesor en el gobierno a la llegada de los españoles, personaje que carecía de hijos legítimos, por lo que debía heredar el mando al pariente consanguíneo más cercano, según la tradición acolhua. En las láminas K03_ B y K04_A se registra la genealogía local, a partir de la fundación del pueblo por dos guerreros chichimecas, Hueitonatiuh y Hocotochtli (personaje que también se pintó en el Códice Xolotl), se suceden tres gobernantes chichimecas portando indumentaria y armas semejantes que caracterizan a los cazadores recolectores. A partir de Cocopin, cuarto señor al mando, es evidente la adquisición de rasgos culturales de sus vecinos nahuas, al vestir manta de algodón, llevar el pelo recortado y presidir desde el trono de petate, llamado icpalli, de uso tradicional en el centro de México; prosigue la genealogía con los dos últimos señores, don Diego Tlilpotonqui y don Luis Teseda (o Tejeda) quien gobernara, para entonces con el título de cacique, hasta el año en que se elaboró el códice. Termina esta sección con las láminas donde se pintaron los 20 principales que integraban la nobleza local, sus pueblos sujetos identificados por sus topónimos, con los tributos en textiles (mantas e indumentaria femenina) y en servicio personal o mano de obra.
La historia de la encomienda. Primeros encomenderos. De acuerdo con las leyes establecidas, un pueblo que se otorgaba en encomienda a un beneficiario estaba obligado a pagarle tributos en alimentos, productos varios, mano de obra o servicio personal y posteriormente dinero; en un principio este privilegio se concedió como premio a los conquistadores y primeros pobladores. La encomienda de Tepetlaoztoc se inició cuando Hernán Cortés se la adjudicó por tres años, después pasó a manos de Diego de Ocampo por un año, y por el mismo tiempo correspondió a Miguel Díaz de Aux, conquistador de Pánuco, ambos personajes amigos cercanos de Cortés. En el códice se representaron los tributos que en esos años pagaron los indios en textiles, maíz, cacao, productos suntuarios y especialmente tejuelos de oro de diferentes formas y valores: por entonces la legislación sobre la encomienda no se había formulado en su totalidad y su aplicación era parcial y arbitraria. Sin embargo, entre otros preceptos se basaba en el número de habitantes aunado a "la calidad de la tierra", para fijar la cuantía de los tributos, y en especial prohibía de manera radical los castigos crueles y el maltrato a los indios. A esto se debe que en la sección de los primeros encomenderos y en secciones posteriores, se reiterara la información sobre el número de habitantes, así como acerca de los golpes y agresiones de que fue víctima la población, infracción, esta última, que por sí sola era causa de la pérdida del usufructo de la encomienda. (Gibson, 1969; Valle, 1994; Zavala, 1935).
Encomienda de Gonzalo de Salazar. Personaje de influencia política en la corte española, oficial real y funcionario de la Real Hacienda, al parecer logró que se le otorgara la encomienda de Tepetlaoztoc en 1528. A partir de entonces la historia de la encomienda puede considerarse en varias etapas relacionadas con las modificaciones y disminuciones del monto de los tributos, a consecuencia de las dos tasaciones efectuadas en Tepetlaoztoc que fueron pintadas en el códice, alrededor de 1545, la primera y en 1551, la segunda; teniendo en cuenta que durante esas décadas ya se aplicaban normas posteriores a las Leyes Nuevas de 1542, debilitando el poder señorial de los encomenderos (Ibidem). Gonzalo de Salazar desde los inicios de su encomienda impuso tres tipos de tributos simultáneos, el reglamentado en pagos anuales consistente en mantas de diversos tipos y materiales, prendas de indumentaria femenina (huipiles y enaguas) y masculina (maxtlatl o taparrabo), en general de la mejor calidad, tejidas con diseños geométricos y florales; además de cantidades variables de trigo y de maíz, y en los primeros años también cacao y tejuelos de oro. Impuso también el pago de tributos extraordinarios que no se sujetaban a ninguna regla, ni correspondían a un calendario establecido, integrados en su mayoría, por productos suntuarios de aquellas artesanías que alcanzaron un gran desarrollo en la época prehispánica, joyas de oro de diseños indígenas, otras con influencia europea, combinándolas con mosaicos de plumas o con piedras semipreciosas, a las que se agregaban penachos de plumas de colores guarnecidos por rodelitas de oro; otro tributo también sujeto a exigencias arbitrarias, fue la construcción de diferentes casas habitación y de molinos y batanes utilizados en las industrias incipientes organizadas por Salazar en Tepetlaoztoc, en la ciudad de México y en sus contornos; el pueblo aportaba la mano de obra, además de los materiales y su traslado o matalotaje, cuando la construcción se ubicaba en lugares lejanos.
Asimismo exigió el pago del servicio cotidiano compuesto por alimentos (fruta, maíz, guajolotes, tortillas, huevos, peces y ranas), mantas como unidades de cambio para adquirir los alimentos que no se producían en la localidad, y otros productos indispensables como leña, hierba, ocote y el aporte de la mano de obra llamado servicio personal. Los tributos se entregaron a diario los 365 días del año, desde el primer pago de la encomienda de Salazar, registrado en la lámina K14_A, y se continuaron pintando los totales anuales del servicio cotidiano, junto con los otros tipos de tributos, sin alteraciones mayores hasta la lámina K27_A; a partir de ese registro, se aprecia una primera reducción de la cantidad de mantas para adquirir frutas y el cambio de las mantas por una cantidad en monedas, destinadas a la compra de pescado, que incluye las láminas de la K28_A, a la K34_B; la segunda reducción se estableció con la tasación del juez Pedro Vázquez de Vergara (1543_1545) pintada en la lámina K35_ B, se cambiaron los periodos de pagos diarios a semanales, se suprimieron varios productos y el monto de las cantidades tributadas se redujo considerablemente, hasta su último registro en la lámina K38_B, aún después de la segunda tasación efectuada por el oidor Antonio Rodríguez de Quesada en 1551 y la disposición de nuevos ajustes.
Un segundo registro del servicio cotidiano se pintó en la última parte del códice, repitiendo la información contenida en las tres variantes indicadas de la historia de la encomienda de Gonzalo de Salazar, pero aplicando un sistema gráfico, probablemente de larga tradición, para asentar minuciosamente los pagos diarios en las láminas B y los totales anuales en las láminas A, retomando la disposición dual de unidades temáticas integradas por dos láminas, empleada en las primeras secciones del códice. En esta forma se formó un repertorio contable con los datos pormenorizados sobre las diferentes clases de productos y sus cantidades diarias, antes omitidas, dado que sólo se pintaron los totales anuales. El primer monto del servicio cotidiano sin variantes, en esta modalidad gráfica, se pintó de la unidad integrada por las láminas K46_B y K47_A, a la K54_B y K55_A; el primer cambio evidente con la reducción de las cantidades de mantas y los pagos en dinero, se registró en la sección que va de la unidad K55_ B y K56_A, a la K62_ B y K63_A; y por último el cambio drástico a pagos semanales establecido por Vergara, se tiene de la K63_B y K64_A, a la K71_ B y K72_A, donde finaliza.
Las etapas de la encomienda si bien corresponden a cambios en los tres tipos de tributos impuestos por Salazar, también reflejan aspectos del contexto histórico de la época, la emisión de nuevas normas sobre la encomienda, las Leyes Nuevas de 1542 , la legislación de 1549 sobre el trabajo indígena y en general las modificaciones en el proyecto político de la dominación española en las Indias; a lo que habría que agregar las grandes epidemias que diezmaron a la población indígena, agudizando la descomposición social generada por la conquista y la sujeción al régimen colonial. La primera etapa de la encomienda de Salazar, se consideró de la lámina K13_ A, a la K35_ A, durante cerca de 17 años, se caracteriza por las cuantiosas cantidades de tributos de uso diario, y sobre todo de productos suntuarios, elaborados por artesanos especializados, en mayor número de tejuelos de oro de peso y valor determinados; a los que se agregaron en varias relaciones diversas joyas de diseños tradicionales y otras con influencia europea; también conjuntos de penachos de pluma fina orladas con laminillas circulares de oro, y piezas de orfebrería combinadas con trabajo en pluma, o con piedras semipreciosas, ya mencionadas; figuran entre estos tributos los textiles de riqueza especial en su textura y diseño, o combinando el algodón con materiales finos como el pelo de conejo llamado tochomitl ; a los que se agregaron otros productos menos conocidos como los espejos de obsidiana con atadura de cuero y aun alimentos como el cacao, procedente de regiones distantes de la cuenca de México. Parte de esta etapa ocurrió durante las dos primeras Audiencias, cuando era factible que los propios encomenderos fijaran el monto y la naturaleza de los tributos de sus pueblos encomendados, sin control oficial, cuando los grupos de encomenderos habían adquirido importancia política y prosperidad económica.
La segunda etapa corresponde a la tasación de Vergara y a los años posteriores donde se advierten los resultados de las reducciones de los tributos, pintados en las láminas de la K35_ B, a la K43_A, descritas a propósito del servicio cotidiano, subrayando que se eliminaron los tributos extraordinarios de objetos suntuarios, y los tributos anuales se redujeron a pagos en maíz y trigo, al suprimirse también los textiles de uso común; sin embargo se continuaron haciendo construcciones para el encomendero, modalidad de tributo que se registra desde la etapa anterior, y en ésta consiste en una casa habitación de factura europea levantada en Tepetlaoztoc, que figura en la lámina K36_ B; además de un batán con su rueda hidráulica, también construido en el pueblo, pintado en la lámina K37_ A . En las últimas siete láminas se representaron los resúmenes de infracciones cometidas por el encomendero y su mayordomo, y de las construcciones tributadas
Para apreciar en su justo valor estos cambios y reducciones en los tributos, es importante señalar algunos aspectos del contexto histórico de esos años , en torno a la política de la Corona en contra del creciente poder de los encomenderos quienes pugnaban por el repartimiento general de toda la tierra conquistada en su beneficio; la importante emisión de las Leyes Nuevas de 1542 ,discutidas con la intervención de fray Bartolomé de las Casas, lográndose mejores condiciones para los indios encomendados, y que la encomienda se ajustara a leyes precisas para normar su funcionamiento. Las tasaciones se basaban en los datos obtenidos en la visita previa del juez comisionado al pueblo en encomienda; se iniciaba con la " vista de ojos", recorrido en el que se comprobaba la calidad y extensión de las tierras, y el número de habitantes, lo que obligaba a levantar el censo de la población antes de fijar los tributos, como se pintó en las láminas de la tasaciones de Vergara y de Quesada.
La tercera etapa de la encomienda de Salazar, consiste sólo en la tasación efectuada por Rodríguez de Quesada, en 1551, pintada en las láminas K44_ B, K45_A, K45_ B y K46_ A. Con base en el número de habitantes, para entonces muy reducido a comparación de las cantidades pintadas en la primera etapa; el juez ordenó al encomendero que cumpliera con los pagos y retribuciones que debía al pueblo de Tepetlaoztoc, a que se hizo merecedor por el cobro indebido de tributos durante años. Suprimió el servicio personal, o mano de obra, y la construcción de casas, y prohibió los castigos y vejaciones a los indios. Estableció diferentes restricciones respecto a los tributos anuales y por los siguientes cuatro años, tasó los pagos en una sola cantidad de dinero, además de la cantidad de maíz o trigo cosechada de una sementera, mientras se repoblaba el pueblo y mejoraba su situación económica. Más tarde el cacique, principales y común del pueblo, consideraron que no podían continuar pagando este monto anual y encargaron la elaboración del códice con la solicitud dirigida al rey español para que les concediera la moderación de tributos, llamada Memorial de los indios de Tepetlaoztoc.
La última parte del códice que sigue al terminar la historia de la encomienda de Salazar, es el registro diario y anual de los pagos del servicio cotidiano, ya descrito a propósito de la enumeración de las tres clases de tributos impuestos por este encomendero. Integra la sección más grande del códice que consta de 52 láminas, de la K46_ B a la K72_ A , con la disposición de unidades temáticas en láminas dobles, características de este códice.

Nombre

tepetlaoztoc 1692 100 %


Número de laminas:138
Número de zonas:137
Número de elementos:245
Número de formas:75
Número de elementos de los glifos:6469
Número de citas:510
Número de valores fonicos de los glifos:6531
Número de palabras nuevas de los glifos:2
Número de palabras expresadas por une personaje, de los glifos:5
Número de palabras no-expresadas, de los glifos:46
Número de personajes:83
Número de elementos de los personajes:368
Número de citas de los personajes:10
Número de valores fonicos de los personajes:0
Número de palabras nuevas de los personajes:0
Número de palabras expresedas por glifos, de los personajes:0
Número de palabras no-expresedas, de los personajes:0
Número de palabras en el diccionario:482
Número de raices en el diccionario:626
Número de traducciones en el diccionario:774